Tienes dificultad para leer las letras pequeñas de los medicamento o los precios de los productos.

 

Hoy te traigo una recomendación efectiva y sencilla de aplicar, se trata de la incorporación de un hábito simple, práctico y con el  cual estarás ejercitando la visión natural.

 

La efectividad de este hábito está relacionada con la forma en que funcionan nuestros ojos y en especial de dos tipos de células que existe dentro de ellos, llamadas conos y bastones. Ya que  ambas trabajan de forma diferente y requieren distintas condiciones.

 

Los bastones y la nocturnidad

 

Los bastones están ubicados en la periferia de nuestra retina, ellos son sensibles al movimiento, son los responsables de nuestra visión periférica y de nuestra visión nocturna. Su limitación es que con ellos la visión es acromática y no nos permite ver detalles.

 

Ellos se activan en la oscuridad y  es por eso que cuando falta luz se nos hace más difícil leer, ya que estas células son las que están trabajando y esa no es su función.

 

Los conos y los detalles

 

Los conos están ubicados  en la fóvea que es un punto específico de la mácula, los cuales se activan con la luz intensa, son los responsables  de la percepción de colores y detalles. De aquí que para leer necesitamos iluminación.

 

Hábito simple y efectivo

 

Así que la próxima vez que quieras leer las indicaciones de un medicamento, las instrucciones de un producto o los detalles de un objeto pequeño, y se te haga difícil, en vez de apretar tus ojos intentando enfocar, asegúrate de contar con  la iluminación adecuada, si es natural mejor. Haz que la luz incida sobre lo que quieres detallar, sin que le des sombra y no solo notaras que ves mejor sino  que tus ojos trabajarán de forma más adecuada.

 

Te dejo más información sobre este hábito y su efectividad en el vídeo.

 

¡Te espero!

 

Marina