Cómo ya hablé en el artículo anterior, considero que la clave para tener éxito a la hora de mejorar tu visión naturalmente es bastante sencilla. Me gusta verlo como una fórmula matemática, aunque hayan más factores que dependen del resultado, como tu caso visual. Básicamente, yo lo formulo así:

Mejora de la visión = Constancia + Actitud

Aunque, hay que tener en cuenta que una puede depender de la otra. Es decir, si yo tengo una actitud favorable y un pensamiento positivo, voy a practicar y ser constante en mi rutina, ya que lo que pienso se hace realidad, porque esto hace que yo actúe de una manera u otra.

Sobre la constancia en particular, ya hablamos en el post anterior. Y, hoy vamos a centrarnos en la actitud que tienes ante la vida y ante el proceso, ¿Confías en el Método Bates? ¿Crees que es posible recuperar tu visión naturalmente? y más importante ¿Confías en ti mism@ y que es posible que TU recuperes la visión? ¿Temes “fracasar”?

Estos pensamientos negativos pueden hacer que de manera inconsciente tú no practiques a diario, no pongas conciencia plena cuando lo hagas, o te preocupes demasiado por tu propia mejora. Repercutiendo así, negativamente en tus resultados.

Yo también he sentido esa incertidumbre e inseguridad. Tenía claro que el Método Bates funcionaba, y tenía muchas ganas de mejorar mi visión. Pero, en el fondo tenía miedo de que al intentarlo, por alguna razón, en mi no funcionase. Tanto que, en muchas ocasiones evitaba los ejercicios que requerían del uso del optotipo y me preocupaba en exceso si un día no podía practicar los ejercicios. Entonces, me di cuenta de que me tensaba al practicar el Método Bates y decidí cambiar esa actitud. Pues, necesitaba relajarme para mejorar mi visión y eso era contraproducente.

En esto te ayudará tener una actitud y pensamiento positivo. La mayoría de veces que nos pasa algo bueno es porque detrás había un pensamiento positivo y una actitud idónea para ello. ¿Has pensado en ello?

Siempre hay algunas herramientas que te pueden ayudar. Hoy veremos el pensamiento positivo en detalle.

Primero, elimina de tu vocabulario palabras despectivas como fracasar. Nunca utilizo esa palabra, ni para hablar de mi, ni de nadie. Incluso, me ha sabido mal escribirla unos párrafos antes. Trata de cambiar los pensamientos negativos por otros positivos. No utilices no puedo cuando hables porque eso va mandarte una señal inconsciente de que no puedes y ni siquiera vas a intentarlo. Cámbialo por estoy trabajando en ello. Si tú no crees en ti y un tu capacidad, tú que eres la dueña de tus actos no vas a realizar las acciones necesarias para conseguir tus logros.

Recuerdo cuando estaba haciendo mi formación de yoga e intentaba practicar el pino en la pared; al principio no podía subir las piernas sobre mis caderas, ni un poquito, me resultaba imposible.  Y dije con frustración: no puedo… porque así lo sentía. Entonces vino Shara, la profesora y me dijo, sí que puedes ? A partir de entonces empecé a mejorar en ello, cuando empecé a creer en mi y a trabajar con constancia. Cambié mi no puedo, por todavía estoy trabajando en ello, lo cual reconforta y ha hecho que no deje de practicar nunca. Y he alcanzado muy buenos resultados a día de hoy.

Es muy simple, cada pensamiento negativo intenta transformarlo a positivo, casi casi como si fueran matemáticas. Por ejemplo:

– No voy a mejorar mi visión –> Voy a mejorar mi visión cada día

– No puedo verlo –> Todavía no lo veo con claridad

– No estoy mejorando –> Todavía no he empezado a notar cambios

– No veo mejor –> Todavía estoy trabajando en ello

Si hace falta, escribe en una hoja todos los pensamientos que te surgen en cuanto a tu visión y trata de transformarlo por pensamientos positivos. Cada vez que surjan estos pensamientos en tu día día, acuérdate de el lado positivo. Te sorprenderás de lo que puede cambiar tu actitud con este simple gesto. ¡Conseguirás, no solo tener más armonía y positivismo, si no generar las condiciones para que empieces a actuar y practicar más! Y recuerda, si yo puedo, tú también.

¡OJO! Todos estos consejos y ejercicios no sustituyen la visita al optometrista u oftalmólog@. Consulta a tu médic@ antes de empezar a practicar la visión natural. Estos consejos son complementarios a los tratamientos tradicionales.