Sí te han diagnosticado migrañas muy probablemente tu médic@ te ha indicado que debes revisar tu visión, que debes ajustar la fórmula de tus gafas o lentillas, y que la migraña será algo con lo que vivirás toda tu vida; Y es que la mayoría de las personas relacionan de manera directa la  migraña con la presencia de problemas visuales. 

Y aunque, si existe una relación entre ambos, la realidad es que uno no deriva de el otros. Pues ambas se provienen de problemas con tus emociones. 

Hoy tuvimos el placer de entrevistar a Séfora Bermúdez, bióloga y, como ella misma se describe, “buscadora compulsiva de respuestas”, quien fue diagnosticada con la “incurable” migraña, desde muy chica, y en su jornada por encontrar la felicidad y la tranquilidad, se topo con el orígen de su migraña. 

Según lo describe Séfora, las personas “migrañosas” tienen el perfil de personas P.A.S. (Personas de alta sensibilidad), en ellas la migraña surge como un mecanismo de protección emocional, para alejarlos de aquellos eventos incómodos. Sin embargo esta asociación de dolor con circunstancias específicas se vuelve un circulo vicioso, pues en un futuro si la situación vuelve a presentarse tu cerebro volverá a enviar señales de dolor aunque ya no sientas la situación como una “amenaza”.

A partir de eso Séfora decidió dedicar su vida a mostrar su hallazgo y ayudar a las personas PAS, enseñándolas a revertir este problema, y mostrándoles que es posible vivir sin migraña. 

Acompañanos viendo la entrevista, y compartenos en los comentarios si tu, o alguien de tu alrededor sufre de migraña. 

Y además Séfora y yo tenemos una sorpresita para vosotr@s,y es que podéis apuntaros al curso de Séfora “Descubre tu migraña” hasta el día 26 de Febrero y os lleváis una relajación guiada centrada en mejorar la visión, conducida por mí, de regalo

Para apuntarte al curso visita este enlace 

 

¡OJO! Todos estos consejos y ejercicios no sustituyen la visita al optometrista u oftalmólog@. Consulta a tu médic@ antes de empezar a practicar la visión natural. Estos consejos son complementarios a los tratamientos tradicionales.