Muchas veces te he hablado de Meir Schneider y quizás hayas visto la entrevista que le hice hace un tiempo en uno de sus talleres. Se trata de un educador visual con un caso propio muy especial. Él nació con cataratas congénitas y hoy te voy a contar su historia.

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Historia de Meir

Meir nació en la unión soviética. Los padres de Meir eran sordos y al tiempo de nacer él se dieron cuenta de que le ocurría algo a sus ojos. Los médicos declararon que tenía cataratas congénitas. Esto No es común, ya que la mayoría de la gente las desarrolla cuando es mayor, y no nacen así. Entonces, decidieron marcharse a Israel para tener un futuro mejor y durante aquel tiempo Meir tuvo 5 operaciones para mejorar su condición visual; la primera en Polonia fue un fracaso, las otras cuatro en Israel le dejaron una cicatriz en su lente dejándole la lente con un 99 % de una cicatriz impidiendo que la luz entrara a través de su ojo.

Por tanto fue declarado oficialmente ciego por el estado de Israel.

Meir leía mediante el sistema de Braille, fue la escuela ordinaria pero aun así se sintió muy solo debido a su condición visual. Además, al ser ciegos su padre solían comunicarse mediante signos que el no podía ver. Todo esto le creaba confusión , frustración y lucha.  Pero también le sirvió para darse cuenta de todas las formas que hay de sobrepasar obstáculos y retos.

Para él era importante no tener la etiqueta de ciego aunque la tenía, pero no quiso aceptar ayudas del gobierno para sentirse útil y capaz de ser autosuficiente.

Era un niño bastante comprometido, quizás porque fue solitario sin que los otros niños jugaran con él. Pero, enseguida entendió que su elección podría ser ser feliz o depresivo. Entonces se centro en sus libros de braille y leía durante horas.

Pero, el seguía queriendo ver, quería ser independiente, ver la pizarra por si mismo, trabajar por si solo y sin ayuda. Todos los médicos le dijeron siempre que no era posible asumiendo que un niño ciego tiene que ser pasivo y sumiso, pero él nunca lo fue. Los médicos decían que iba ser ciego para siempre, que nunca tendría más de 1 % de visión sin gafas y 4 o 5 con ellas. Le aconsejaron que aceptara su visión y que fuera feliz así. Pero él no quiso creerlo.

Un día conoció a Jacob en el instituto. Y le explico los ejercicios de Método Bates y empezó a trabajar en ello de manera muy persistente. Entonces empezó a mejorar, y empezó a oír quejas de sus profesores cuando practicaba durante la clase ya que miraba de un lado a otro, pero pudo librarse y continuar practicando. Eso ocurrió con muchos profesores, pero el nunca lo dejó, siguió persistente.

Continuó mejorando, su retina empezó a despertar con la luz y ese fue el vehículo para conseguir dejar las gafas Se pasaba haciendo sunning durante horas.

Después de tres meses podía ver letras impresas con 20 dioptrías con unas gafas. A partir de los 6 meses sus dolores de cabeza desaparecieron.

Tras un año practicando podía ver letras normales.  Con 17 años, por primera vez en su vida fue capaz de leer un texto a una distancia cercana (en la nariz) después de hacer sunning y sin ningún tipo de gafas. Nunca olvidará ese día. Fue corriendo a contarlo a su familia que alucinaron y se alegraron. Tres meses más tarde pudo ver diferentes tipos de letras a la misma distancia.

Y continuó trabajando en su visión. La gente alucinaba de que de verdad él pudiera verle a ellos.

Y hubo un punto de inflexión y cambio, fue cuando fue al médico y le dijo que ya no tenía astigmatismo lo cual les hizo alucinar.

Meir también aprendió la importancia de la salud del cuerpo y la relación de los ojos.  Empezó a trabajar en esos movimientos de su cuerpo. 

Nos cuenta que su camino no fue fácil pero consiguió mejorar, pero sus avances fueron sorprendentes. Al principio le dolían sus ojos al mirar, pero aprendió a relajar mediante palming y lo siguió intentando.

Hoy día posee carné de conducir y un 70% de agudeza visual sin gafas.

Aquí abajo tienes un vídeo donde te lo cuento 👇🏼

¡OJO! Todos estos consejos y ejercicios no sustituyen la visita al optometrista u oftalmólog@. Consulta a tu médic@ antes de empezar a practicar la visión natural. Estos consejos son complementarios a los tratamientos tradicionales.

Marina Montiel mejoró sus problemas visuales de manera natural hace años tras su rechazo al uso de gafas y lentillas. Hizo de su pasión su profesión y hoy ayuda a personas con problemas visuales a mejorar su visión naturalmente para que puedan prescindir del uso de gafas y lentillas. Es educadora Visual (Método Bates), instructora de yoga y psicopedagoga. Trabaja en España y otros países impartiendo talleres y retiros de mejora de la visión, imparte programas de recuperación visual a distancia y cursos online.