Según diversos estudios el cerebro tarda 21 días en crear un nuevo habito o rutina. En el proceso de reeducación visual, entendemos por rutinas aquellas actividades que realizamos diariamente de forma. Estos involucran los modos de realizar ejercicios, que aprendemos y/o adquirimos con la intención de satisfacer nuestras rutinas y que, a través de ellos, nos sentimos más seguros, ante distintas situaciones.

Es por ello que, crear rutinas y hábitos adecuados durante la etapa de adaptación a nuestros hábitos visuales permite fijar de manera más amena las nuevas costumbres de visión. 

Integrando las a nuestro día a día y mejorando exponencialmente nuestra visión. Pero no solo esto, sino que también las rutinas nos dan diversos beneficios como: 

Ofrecer un marco de comparación 

Generar seguridad.

Actuar como indicador temporal.

¿Estas listo para crear tu propia rutina visual?

¡OJO! Todos estos consejos y ejercicios no sustituyen la visita al optometrista u oftalmólog@. Consulta a tu médic@ antes de empezar a practicar la visión natural. Estos consejos son complementarios a los tratamientos tradicionales.