Hola, ¿qué tal estás?

Qué importante es tener una mente relajada, ¿verdad que sí? En general, cuando estamos en calma y paz todo nos sale mejor, y además, esto se ve reflejado en nuestra visión. ¿Lo puedes creer? Pero, es que no solo en nuestra visión, nuestro cuerpo y la mayor parte de los órganos también está relajado y funcionan mejor. Es una pasada. Lo cierto es que si estimulamos el nervio vago podemos relajarnos y ver mejor.

Quizás te preguntas ¿qué es el nervio vago?. Se trata de un nervio craneal que tiene varios brazos que se separan en dos ramas (izquierdo y derecho) y bajan hacia las vísceras del abdomen pasando por distintos órganos.

Lo que nos interesa de este nervio es que pone en comunicación el diafragma con el cerebro y transmite nerviosismo, ira o calma. Envía continuamente información sobre el estado de nuestros órganos al cerebro. Pero, aquí lo que nos interesa es saber cómo estimular el nervio vago para sentirnos más relajados.

 

Vamos a practicar una respiración abdominal para ello; pero antes me gustaría que pensases en algo que te produce nervio y ansiedad, me gustaría que lo analizases y observases como te hace sentir.

El siguiente ejercicio usa la respiración abdominal o diafragmática; cuando se realiza este tipo de respiración profundamente se lleva aire a la parte más baja de la caja torácica. La respiración se ha de hacer de forma lenta y profunda, con lo que se efectúa un adecuado uso del diafragma.

 Procedimiento 

 

v  Inspirar por la nariz tranquilamente contando mentalmente hasta 4,

v  Mantener el aire en los pulmones contando hasta 6,

v  Al expulsarlo de nuevo cuenta hasta 8, pero lo haremos como si estuviéramos echando vaho a unas gafas para limpiarlas, es decir, contrayendo ligeramente los labios, de forma que al exhalar, se estimule el nervio vago.

 

Tanto la inspiración como la espiración deben ser lentas y profundas. Se puede hacer el tiempo que se desee, el mínimo ideal serían unos 7 u 8 minutos. En lo posible hacerlo todos los días.  En una situación estresante, por ejemplo, antes de un examen o entrevista laboral los resultados pueden ser sorprendentes.

Esta sencilla práctica, realizada con regularidad, no solo nos instaura de forma natural la respiración abdominal sino que consigue estimular el nervio vago, permitiéndonos disfrutar y recoger los beneficios de la relajación mental y del proceso de meditación que hagamos a continuación.

¡Practícala! y cuéntame qué tal te sienta.

Y ahora trata de conectar con eso que te da ansiedad y al principio, ¿Y cómo es ahora?

¡OJO! Todos estos consejos y ejercicios no sustituyen la visita al optometrista u oftalmólog@. Consulta a tu médic@ antes de empezar a practicar la visión natural. Estos consejos son complementarios a los tratamientos tradicionales.